EL BULLYNG
Todo lo que necesitas saber sobre bullying
Uno de cada cuatro alumnos le teme a sus compañeros, según una encuesta realizada por el Observatorio de la Convivencia Escolar de la UCA entre jóvenes de entre 10 y 18 años. Padres y docentes deben estar alertas para distinguir y prevenir este grave problema, que suele ser persistente y reiterado. Cómo darte cuenta si tu hijo lo sufre. Y cómo ayudarlo.
A pesar
de los esfuerzos por darle visibilidad al acoso escolar, la mayoría de
los casos de bullying aun pasan inadvertidos. Según una encuesta
realizada por el Observatorio de la Convivencia Escolar de la UCA, 1 de
cada 4 alumnos entre 10 y 18 años manifestó tenerle miedo a alguno de
sus compañeros.
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¿Qué es el bullying? Es una forma grave y específica de violencia escolar, un maltrato normalmente intencionado y perjudicial de un estudiante hacia otro compañero, generalmente más débil, al que convierte en su víctima habitual. Suele ser persistente y reiterado, puede durar semanas, meses e incluso años. La mayoría de los agresores actúan movidos por un abuso de poder y un deseo de intimidar y dominar. No es un conflicto normal entre pares, sino que se trata de un problema sobre el que todos los adultos debemos involucrarnos y detener con urgencia.
Si bien hay determinados rasgos que nos hacen pensar que un chico tiene más posibilidades de verse involucrado en una situación de bullying, como hostigado o como hostigador, todos los que participan en alguna medida están siendo afectados.
“Creemos firmemente que el bullying se aprende y, por lo tanto, también puede desaprenderse. No se trata de etiquetar ni humillar a los estudiantes que acosan, sino de ayudarlos a abandonar esa manera de comportarse”, explica la licenciada Candelaria Irazusta, psicóloga del Departamento Infantojuvenil de INECO. “Para esto, es necesario que los adultos responsables (padres y docentes) asuman que el problema existe, que es más frecuente de lo que parece, que tengan conciencia de su importancia y de las consecuencias graves que puede tener y, especialmente que ellos deben intervenir lo más pronto posible porque las situaciones de malestar crónico si no se detienen, crecen”, enfatiza la especialista.
Cómo darte cuenta si tu hijo sufre bullying
* Señales de alerta en la escuela y en las tareas escolares
- Cambio repentino en la asistencia a clase o en el rendimiento académico.
- Éxito académico, parece el niño mimado o la niña mimada del profesor o de la profesora.
- Le cuesta concentrarse en clase, se distrae con facilidad.
- Se va tarde al recreo y regresa pronto al aula.
- Tiene algún tipo de dificultad en el aprendizaje.
- Falta de interés en las actividades o en actos de la escuela.
- Deja de asistir a actividades de la escuela que le gustaban.
Cómo ayudar a los niños frente a una posible situación de acoso escolar
La licenciada Andrea Baldantoni, especialista en niños, adolescentes y familias de Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad, da las siguientes pautas:
* Alrededor de los 9 ó 10 años, la conexión con el grupo de pares es fundamental, el aislamiento es una de lZas situaciones sociales más dolorosas para los chicos y puede estar acompañada de situaciones de maltrato de los pares. A través del deporte o un hobby se puede ayudar a los chicos a conectarse con sus pares y reducir el aislamiento. Este tipo de actividades ofrece a los chicos, la chance de encontrar refugio y una posible plataforma para la consolidación de la autoestima y la confianza personal.
* Enseñar a los niños a calmarse y controlar el llanto a través de ejercicios de Erespiración. Esto les permite tener más dominio sobre sus conductas y no quedar tan a la merced del acosador.
* Respirar y no tomárselo tan seriamente. Que los chicos puedan ver que “ese chico es malo con todos, no es solo contigo”.
* Descatastrofizar: catastrofizar lleva al pánico.
* Escuchar. Cuando los chicos escuchan de un adulto que el bullying está mal, eso ya ayuda a la autoestima y la confianza en si mismos.
* Educar las emociones. Ayudar a que los chicos puedan nombrar y registrar la gama de emociones.
* No usar frases como “no le hagas caso”, “aguántatela”. Esto cierra los canales de comunicación. Utilizá esta oportunidad para sostener conversaciones abiertas en donde puedas enterarte lo que esta ocurriendo en el colegio y así poder armar un plan de acción.
* Enseñar al niño a hacerle frente a la intimidación sin exponerse a ser maltratado ni derrotado en una pelea. Practicar en casa para que el niño aprenda a ignorar al acosador y/o crear estrategias enérgicas para saber que hacer frente a la situación de acoso (por ejemplo decir “¡NO!”). Ayudar al niño a identificar maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso de ser víctima de maltrato.
* Establecer límites en relación a la tecnología: los chicos necesitan la mirada a largo plazo de un adulto acerca de las consecuencias que sus acciones pueden tener. “¿Qué pasa si un futuro empleador ve tu Facebook?”
* En las pantallas y en los videojuegos no aparecen las consecuencias inmediatas por agresiones o crueldades, no surge la capacidad de reparar el daño causado. La sobreexposición a las pantallas genera menos empatía. Los padres deben colaborar a construir esta habilidad emocional básica para los vínculos sanos y responsables.
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